Tula, Hidalgo.— Tras años de políticas neoliberales que debilitaron a Petróleos Mexicanos (Pemex), el gobierno de la Cuarta Transformación avanza en el rescate de la empresa petrolera del Estado, con el objetivo de garantizar la soberanía energética del país.
Como parte de este proceso, autoridades federales supervisaron la colocación de un reactor hidrodesulfurizador de naftas en la refinería de Tula, un componente clave dentro del programa de modernización iniciado durante la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador. Esta obra busca incrementar la capacidad de refinación y mejorar la calidad de los combustibles producidos en el país.
Actualmente, México cuenta con ocho refinerías en operación, lo que ha permitido recuperar una producción de aproximadamente 1.1 millones de barriles diarios. De manera paralela, se ha impulsado la producción de gas y el desarrollo de energías renovables como parte de una estrategia integral para reducir la dependencia energética del exterior.
Autoridades destacaron que el fortalecimiento de Pemex no solo representa un avance en materia energética, sino que también impacta directamente en la soberanía nacional, al asegurar el control de los recursos estratégicos y contribuir al desarrollo económico del país.
La política energética de la Cuarta Transformación busca consolidar un modelo autosuficiente, sustentable y alineado con los intereses de la nación, dejando atrás décadas de abandono y privatización del sector.
Redacción: Gabriel Torres
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