El motor utiliza un acelerador de magnetoplasma para propulsar plasma de hidrógeno a velocidades de hasta 100 kilómetros por segundo.
Según Rosatom, esta tecnología podría permitir que una nave espacial viaje de la Tierra a Marte en un plazo de 30 a 60 días, una mejora drástica respecto a la duración actual de 6 a 9 meses que requieren los cohetes químicos.
-Jaume-
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