Ticker

10/recent/ticker-posts

Ad Code

Para combatir la corrupción en México hay que romper las redes políticas


sinembargo.mx

La corrupción en México opera como una red de protección política, financiera y criminal que sobrevive sexenios, denuncian Buchain y Rosas en PODEROSOS.

Muna D. Buchahin y Obed Rosa


Ciudad de México, 20 de mayo (SinEmbargo).– Detrás de la corrupción en México no hay casos aislados de funcionarios, partidos o empresarios sino una estructura política y financiera que protege redes de impunidad a nivel nacional, sostuvieron la auditora forense Muna Dora Buchahin y el periodista Obed Rosas en PODEROSOS, programa de SinEmbargo Al Aire.

“No estamos hablando solamente de obras, de salud, de temas de educación o de maestros. Estamos hablando de una gran colusión política que ha llevado a un fracaso en muchas áreas”, afirmó Buchahin, quien expuso una larga lista de casos que, explicó, demuestran cómo la corrupción se sostiene mediante estas redes de colusión.

Uno de los ejemplos abordados fue el de Rubén Rocha Moya y las investigaciones abiertas en Estados Unidos por presuntos vínculos entre poder político y crimen organizado. Para Buchahin, el caso de Sinaloa es paradigmático porque refleja la continuidad de estructuras políticas que sobreviven sexenio tras sexenio. “Rocha es un símbolo de lo que es la corrupción política y la delincuencia organizada vinculada en espacios geográficos donde ya sabíamos que existía. Si veo quién era Rocha Moya antes de ser gobernador, era coordinador de asesores de Quirino Ordaz, el exgobernador inmediato anterior. Viene de gobiernos señalados por sus nexos con la delincuencia organizada”, dijo. 

Obed Rosas añadió que la situación obliga a mirar hacia atrás y revisar a personajes históricos del priismo sinaloense, como Francisco Labastida Ochoa, al considerar que las redes políticas y criminales no surgieron recientemente, sino que forman parte de una estructura más profunda.

También se abordó el esquema de empresas fachada y facturación simulada utilizado para desviar recursos públicos. Ahí surgió el nombre de Víctor Manuel Álvarez Puga, acusado desde hace años por presuntas operaciones ilícitas.

Buchahin apuntó en ese sentido: “El 80 por ciento de cómo desvían el recurso en este país tiene que ver con la facturación, con empresas fachada y simulación de servicios”. La auditora criticó que, pese a las investigaciones abiertas desde 2021, no existan avances contundentes: “¿Qué hizo en cuatro años la Fiscalía General de la República? ¿Qué hizo la Fiscalía Anticorrupción que duerme el sueño de los justos?”.

Rosas señaló que el patrón se repite constantemente: investigaciones abiertas, personajes que abandonan el país y redes políticas que terminan protegiéndolos. El periodista recordó también el caso de Francisco Javier García Cabeza de Vaca, quien, pese a enfrentar acusaciones y procesos de desafuero, logró mantenerse protegido por estructuras partidistas y judiciales.

También se habló del caso Segalmex, considerado por Rosas “el mayor escándalo de corrupción” del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Buchahin vinculó ese caso con lo que definió como el nuevo modelo de “transparencia cero” impulsado por la Cuarta Transformación.

“Ese nuevo modelo que se inventó la 4T es gravísimo. Transparencia cero ha sido una de las razones por las cuales el dinero fluye a manos llenas sin que tengan que rendir cuentas”, afirmó. A partir de ahí lanzó una cadena de cuestionamientos sobre el manejo de recursos públicos: “¿Quién se benefició con la compra de la megafarmacia? ¿Por qué escondieron todo lo de Segalmex? ¿Quién responde por el Insabi? ¿Quién responde por un Tren Maya que lleva más de 700 mil millones gastados y no ha sido revisado?”. La auditora sostuvo que existe una narrativa oficial que busca negar o minimizar problemas visibles para la ciudadanía mientras los mecanismos de fiscalización permanecen inmóviles.

La discusión escaló cuando ambos abordaron el tema del huachicol fiscal y las presuntas redes de corrupción en Aduanas y Marina.

Rosas recordó los señalamientos contra familiares del exsecretario de Marina Rafael Ojeda Durán y relató el caso de un contraalmirante que investigaba la trama y terminó asesinado tras denunciar irregularidades. “Conocen el caso, saben del huachicol fiscal, saben del contrabando y aun así el funcionario que estaba investigando termina asesinado”, dijo el conductor.

Buchahin respondió que el problema no puede explicarse sin complicidades más amplias: “Todo eso requiere protección institucional. ¿Quién protege la corrupción? El sistema político, el sistema económico y también el sistema financiero”. La auditora señaló directamente a instituciones bancarias y organismos reguladores por permitir operaciones irregulares y recordó antecedentes de lavado de dinero en bancos internacionales como HSBC. “No me digan que no saben quiénes son los corruptos, cómo se mueve el dinero y cómo se lavan esos recursos”, afirmó.

Rosas planteó que las redes criminales y políticas parecen tan extendidas que cualquier intento por desmontarlas termina exhibiendo nuevos niveles de complicidad. “Uno se pregunta de qué tamaño es esta gangrena, qué tan esparcidas están las redes para que sea tan difícil acabar con ellas”, dijo.

Buchahin respondió que la corrupción atraviesa todos los niveles del Estado y se ha normalizado mediante mecanismos de protección mutua: “El corrupto inmediatamente se guarda en el partido correcto que está en el poder. Se desacredita todo lo demás, se reinterpretan sus vidas y se les santifica”.

Para la auditora, la única salida posible es la participación ciudadana y la fiscalización permanente: “No podemos acostumbrarnos a vivir en la corrupción por miedo. Tenemos que visibilizar quiénes son los corruptos y exigir trazabilidad financiera. Si sale alguien con lujos inexplicables, inmediatamente tendría que investigarse”.

 

Uso cookies para darte un mejor servicio.
Mi sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Acepto Leer más