Durante su mañanera, y en el contexto de las movilizaciones de la CNTE durante la inauguración del Mundial de Futbol 2026, la mandataria rechazó comparaciones con Brasil y descartó que en México existan condiciones similares a las que derivaron en la destitución de la expresidenta brasileña Dilma Rousseff tras la Copa del Mundo de 2014.
“Es muy difícil que la ultraderecha crezca en México, tenemos una historia distinta”, afirmó.
Sheinbaum señaló que la historia nacional ha estado marcada por procesos transformadores como la Guerra de Reforma, el triunfo del liberalismo, la consolidación del Estado laico y la Revolución Mexicana, acontecimientos que han forjado una conciencia colectiva profundamente vinculada con la defensa de los derechos y la soberanía.Asimismo, sostuvo además que el rechazo ciudadano al modelo neoliberal fue resultado de décadas en las que millones de mexicanos enfrentaron bajos salarios, desigualdad y falta de oportunidades.
“Si fue derrotado el neoliberalismo es justamente porque el pueblo de México buscó mejorar sus condiciones de vida, la democracia y las libertades”, expresó.
La mandataria advirtió que las expresiones de ultraderecha suelen estar asociadas a una visión que privilegia intereses particulares por encima de los derechos sociales, por lo que consideró fundamental mantener políticas públicas enfocadas en el bienestar de la población.
“La ultraderecha significa acabar con los derechos del pueblo de México”, señaló.
En ese sentido, defendió los programas sociales y las acciones impulsadas por la Cuarta Transformación para ampliar el acceso a la educación, mejorar las condiciones laborales y fortalecer el apoyo a los sectores históricamente excluidos.
Foto: Carlos Ramos Mamahua / Presidencia
Sheinbaum afirmó que, aunque persisten retos y desafíos, el pueblo reconoce que actualmente existe un gobierno comprometido con atender las necesidades de la mayoría y no de unos cuantos grupos privilegiados. De la misma forma, destacó que una de las principales fortalezas de su administración es mantener una relación cercana con la ciudadanía y trabajar directamente en territorio para escuchar las demandas sociales.
“Para nosotros es pueblo”, enfatizó.
Finalmente, la presidenta subrayó que la mejor herramienta para enfrentar cualquier intento de desinformación o radicalización es continuar difundiendo la historia de México y fortaleciendo la conciencia social sobre los derechos conquistados por el pueblo.
“Por eso es difícil que estos movimientos trasciendan en el pueblo de México, y nuestra labor es seguir contando la historia de México”, concluyó.



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