La recuperación de la divisa nacional ocurre durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, cuyo sexenio ha estado acompañado por indicadores económicos favorables, entre ellos un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) por encima de las expectativas del mercado.
Durante la jornada de este viernes, el peso registró una apreciación de 0.52 por ciento, mientras que el dólar retrocedió frente a las principales monedas del mundo.
El movimiento estuvo respaldado por la caída de 0.90 por ciento del índice dólar (DXY), indicador que mide el desempeño de la moneda estadounidense frente a una canasta de seis divisas internacionales, luego de que los inversionistas evaluaran los más recientes datos económicos de Estados Unidos y las señales de la Reserva Federal (Fed) sobre su política monetaria.
En Estados Unidos, el crecimiento anualizado del PIB durante el segundo trimestre fue de 1.5 por ciento, mientras que la inflación medida por el índice de gasto en consumo personal (PCE), el indicador preferido por la Fed, descendió de 4.1 a 3.7 por ciento, reforzando las expectativas de un entorno monetario menos restrictivo.
Al mismo tiempo, México presentó un desempeño económico sólido. De acuerdo con el análisis de Monex, el peso también encontró impulso en el crecimiento del PIB nacional, que avanzó 1.5 por ciento trimestral y 2.1 por ciento anual, fortaleciendo la confianza de los mercados en la economía mexicana.
“La divisa mexicana se alinea con la mayoría de las monedas de economías emergentes y gana terreno frente al dólar, después de que los inversionistas evaluaron los comentarios de la Reserva Federal y el sólido reporte del PIB de México”, señaló el área de análisis de Monex.
Con ello, el peso mexicano se mantiene entre las monedas emergentes con mejor desempeño frente al dólar, reflejando un entorno de mayor confianza entre los inversionistas y un contexto macroeconómico favorable para el país.



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