Durante los gobiernos del ex Presidente Andrés Manuel López Obrador y la Presidenta Claudia Sheinbaum, 8.6 millones de personas salieron de condiciones de inseguridad alimentaria moderada o grave en México de acuerdo con los datos más recientes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
René Orellana Halkyer, subdirector regional de la FAO para América Latina y el Caribe, explicó que la proporción de mexicanos en esta situación pasó de 24.9% entre 2014 y 2016 a 16.5% entre 2023 y 2025.Es decir, la mayor parte de este periodo de reducción corresponde a los años en los que México ha sido gobernado por la Cuarta Transformación, primero con López Obrador y actualmente con Sheinbaum.
En entrevista con el medio La Jornada, el funcionario de la FAO destacó que los resultados están relacionados con las políticas públicas que México ha desarrollado para fortalecer al campo, apoyar a los productores y facilitar que la población pueda acceder a alimentos a precios más bajos.Entre estas acciones señaló el modelo de Tiendas del Bienestar, que busca acercar a los productores directamente con los consumidores y reducir costos a lo largo de la cadena de comercialización.
“En México hay un potencial enorme en términos de políticas públicas que está desarrollando el gobierno”, señaló Orellana, quien consideró que trabajar en el último eslabón de la cadena mediante las Tiendas del Bienestar puede favorecer el acceso a alimentos a menores precios.
También destacó que facilitar insumos a los productores puede reducir sus costos y mejorar la calidad de los procesos productivos. La importancia de reducir estos costos se entiende mejor al considerar que, de acuerdo con la FAO, alrededor de 75% del precio que pagan los consumidores por los alimentos en América Latina y el Caribe corresponde a costos generados después de la cosecha, como intermediación, transporte, logística, cadena de frío e infraestructura.México también presenta una condición favorable en cuanto al costo de una alimentación saludable. Según los datos citados por el organismo internacional, una dieta saludable cuesta en promedio 4.54 dólares diarios por persona, alrededor de 79.45 pesos, por debajo del promedio regional de 4.91 dólares.
Esto significa que México cuenta con mejores condiciones económicas que el promedio de América Latina y el Caribe para acceder a una alimentación saludable.
A estos avances se suma una nueva etapa de cooperación entre México y la FAO. Ambas partes firmaron el Marco de Programación País 2026-2031, mediante el cual se contempla canalizar 140 millones de dólares para desarrollar programas agroalimentarios y ambientales alineados con el Plan México.
Durante los próximos cuatro años se impulsarán proyectos de ciencia, tecnología e innovación aplicadas al campo, así como al aprovechamiento de los recursos naturales.Uno de ellos contempla utilizar sargazo para desarrollar biofertilizantes y bioestimulantes, además de reciclar otros productos para generar nuevas alternativas productivas y fortalecer los sistemas agroalimentarios.
La estrategia también busca avanzar hacia alternativas a los fertilizantes químicos y reducir sus posibles impactos sobre la salud, los suelos y el medio ambiente.
De los 140 millones de dólares contemplados para estos proyectos, alrededor de 54 millones ya están garantizados, mientras que los 86 millones restantes deberán obtenerse mediante cooperación internacional, fondos climáticos y ambientales, recursos nacionales, banca de desarrollo y alianzas responsables con el sector privado.Orellana destacó que la FAO no sólo aporta financiamiento, sino también conocimiento, tecnología y asistencia técnica, con acciones que abarcan la sanidad de alimentos, plantas y animales, protección social, apoyo a pequeños productores y desarrollo de una agricultura más competitiva e innovadora.
La cooperación incluye además la incorporación de digitalización e inteligencia artificial a las actividades productivas y el manejo integral de los agroecosistemas, junto con políticas de conservación, sistemas forestales y manejo de cuencas.
Entre los retos inmediatos se encuentra el combate al gusano barrenador del ganado, enfermedad que regresó a México a finales de 2024 después de 30 años de ausencia. Ante esta situación, la FAO ofreció sus capacidades científicas y tecnológicas para acompañar al País mediante asistencia técnica y fortalecimiento de los centros de investigación mexicanos.Persisten desafíos como mejorar la infraestructura para enfrentar fenómenos climáticos extremos, fortalecer las rutas de transporte y la logística, conectar mejor a los productores con los mercados y facilitar créditos adecuados para los pequeños productores. También será necesario fortalecer la participación de las mujeres en las actividades productivas y sus organizaciones, así como los servicios de apoyo y extensionismo rural.
La FAO destacó además el papel que México puede desempeñar mediante la cooperación sur-sur y triangular, compartiendo conocimientos, tecnología y experiencias con otros países que buscan desarrollar biofertilizantes, bioestimulantes y biofungicidas.
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