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Washington me robó la elección. Pasó en Honduras y puede pasar en México



sinembargo.mx

Rixi Moncada acusó a Donald Trump de intervenir en las elecciones hondureñas y denunció una operación mafiosa para impedir el triunfo de la izquierda.


Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez
09/10/2026 - 9:57 pm


Ciudad de México, 9 de octubre (SinEmbargo).– Washington intervino para impedir su triunfo en Honduras, convirtió la elección en “un gran operativo mafioso” y utilizó desde la presión directa de Donald Trump hasta redes de desinformación y estructuras internacionales para imponer un resultado, acusó Rixi Moncada, excandidata presidencial del Partido Libertad y Refundación (Libre). 

La dirigente hondureña advirtió en entrevista con Alejandro Páez y Álvaro Delgado en el programa de "Los Periodistas", que se transmite a través del canal de YouTube de SinEmbargo Al Aire, que lo ocurrido en su país no es un caso aislado, sino un laboratorio de nuevas formas de injerencia política que pueden repetirse en México: “No se confíen”, alertó. “No están exentos de esto. Va a pasar y hay que prevenir”.

Moncada, quien oficialmente terminó en tercer lugar en las elecciones hondureñas de 2025 con 19.19 por ciento de los votos, rechazó esos resultados y sostuvo que fueron producto de una operación preparada durante meses. Recordó que tres días antes de los comicios Trump llamó públicamente a no votar por ella y respaldó a Nasry Asfura, quien finalmente fue declarado ganador; además, dos días antes, el mandatario estadounidense anunció el perdón al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos por narcotráfico. 

Para Moncada, esas acciones, sumadas a los audios del llamado Honduras Gate, muestran cómo “la derecha reformuló su forma de ataque” a las democracias y amplió sus mecanismos de intervención mediante redes sociales, campañas de desinformación y operadores internacionales.

En ese sentido, Moncada pidió asumir con seriedad lo ocurrido en Honduras. Señaló que las evidencias conocidas muestran que las intervenciones en los procesos electorales ya no pueden tratarse como simples sospechas y advirtió que ningún país está exento de enfrentar estrategias de manipulación.

“Yo creo que lo primero es que debemos tomarnos el tema con total seriedad y partiendo de esa realidad que ha quedado, no como en otros tiempos que queda como la duda, ahorita está al descubierto, como dije yo antes, con plena prueba”.

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La excandidata subrayó que su llamado no consiste en abandonar la vía democrática ni en recurrir a la violencia. Por el contrario, sostiene que la defensa de las libertades políticas debe ir acompañada de una transformación económica que reduzca la concentración de la riqueza y limite el poder de los grupos financieros.

“¿Qué decirle al pueblo mexicano? Que nosotros no planteamos alternativas que no sean democráticas y pacíficas. Que nuestro planteamiento fundamental, a la par del planteamiento político de democracia y pacifismo, el planteamiento económico hay que sostenerlo”, afirmó.

En ese sentido, reconoció en México una experiencia de la que la izquierda hondureña puede aprender. Mencionó las denuncias que Andrés Manuel López Obrador hizo durante años sobre los mecanismos fraudulentos de procesos electorales anteriores, así como la continuidad del proyecto político con la llegada de Claudia Sheinbaum a la Presidencia.

“Yo creo que nosotros, en primer lugar, tenemos mucho que aprender de México y de los gobiernos de López Obrador, de la lucha de Andrés Manuel desde la izquierda en los periodos anteriores, los que denunció él, las formas fraudulentas ahora perfeccionadas.

 Tenemos mucho que aprender de todo ese proceso, pero luego de cómo el pueblo mexicano pudo sostener el gran proyecto a favor de sí mismo con Claudia. Entonces, esa experiencia nos alimenta a nosotros”, expresó.

Moncada consideró que la experiencia mexicana demuestra la importancia de que los pueblos puedan sostener sus proyectos políticos, pero advierte que esa continuidad no debe darse por garantizada. Las estrategias de intervención, sostuvo, cambian de forma y buscan adaptarse a las condiciones de cada país.


Rixi Moncada, excandidata presidencial de Honduras, afirmó que la injerencia de Washington marcó la elección de su país y advirtió que ese modelo puede repetirse en México. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo
Moncada señala a Washington por injerencia
Rixi Moncada aseguró que lo ocurrido durante las elecciones en Honduras, no fue algo improvisado, sino que fue una estrategia planeada con mucho tiempo de anticipación con el objetivo de robar el resultado.

“Yo creo que en Honduras se acondicionó, con mucho tiempo de antelación, un buen laboratorio de la derecha en donde esa red criminal cada una ejecutó su fase en lo que yo digo, no fueron elecciones, fue un gran operativo mafioso para robarse las elecciones, lo pusieron en práctica, les dio resultado”, señaló.

Moncada sostuvo que la intervención estadounidense no fue un hecho aislado ni una sospecha sin sustento. Aseguró que durante los seis meses previos a la elección en Honduras se preparó una operación en la que participaron distintos actores y que la detención de Fernando Cerimedo confirma las denuncias que su movimiento había presentado ante el Ministerio Público hondureño.

“La noticia reconfirma nuestra hipótesis y reconfirma lo que venía ocurriendo a lo largo de los últimos seis meses de preparación del proceso electoral, pero sobre todo darle vigencia a la denuncia que ya se había hecho en Honduras ante el Ministerio Público de unos audios que evidenciaban una red criminal que estaba operando desde propios espacios de poder a lo interno de Honduras para robarse las elecciones con apoyo internacional”, afirmó.

El Presidente de EU, Donald Trump, hizo público este día su vínculo con Dick Morris, quien asesoró las campañas presidenciales de Vicente Fox y Felipe Calderón.


De izquierda a derecha, se encuentran Andy Rivas (de espaldas), Fernando Cerimedo, Donald Trump Jr., Brad Parscale y Dick Morris. Foto: Facebook Nadia Beller

Para la excandidata, los hechos exhibieron una estrategia que va más allá de las irregularidades en las urnas. Se trató, aseguró, de organizar operaciones políticas con intervención extranjera, manipular la información y utilizar distintos mecanismos para impedir que la voluntad ciudadana se traduzca en un cambio de Gobierno.

“Yo creo que para las audiencias de la región de América Latina, para las audiencias del mundo entero, quien tenía duda de cómo se elaboran, de cómo se prepara o de cómo se organiza un operativo disque democrático para un proceso electoral, cómo en realidad lo que tiene detrás es una gran red criminal para sostener el poder a como dé lugar y para disfrazar nuestras democracias, desde la perspectiva de todas las acciones de Fernando Cerimedo y sus intervenciones y sus injerencias al son de la injerencia clara del Presidente Donald J. Trump son una total realidad. No hay ninguna duda sobre eso. Hay, digamos, una prueba plena de qué es lo que está ocurriendo con nuestras democracias liberales en el continente”, sostiene.

Moncada señaló directamente a Trump por intervenir en los días previos a la votación. Según relató, el Presidente estadounidense pidió a los hondureños no votar por ella tres días antes de los comicios y, dos días antes, anunció el indulto al expresidente Juan Orlando Hernández, condenado en Estados Unidos a 45 años de prisión por narcotráfico.

“La injerencia directa de Trump fue tres días antes. Tres días antes él dice: ‘No voten por Rixi Moncada’, pero luego dos días antes de las elecciones dice: ‘Ahí les mando al narco condenado a 45 años, al expresidente Juan Orlando Hernández’”, expuso.

La excandidata consideró que esas acciones formaron parte de una operación más amplia, en la que, denunció, se utilizaron distintos recursos para condicionar el proceso electoral y favorecer a los sectores de derecha. Entre los mecanismos que describió está el llamado “embarazo de urnas”, una práctica que, explicó, permite anular votos mediante señalamientos de supuestas alteraciones en determinados colegios electorales.

“Embarazar urnas, como le llamamos acá, para anularlas. Que no pasen los colegios electorales, que ahí mismo en los colegios digan: ‘No, pues esta está alterada’. Entonces, las urnas seleccionadas, obviamente, donde la oposición puede ganar y ese es un fraude, ya una participación directa de crimen organizado electoral”, denunció.

A partir de esa experiencia, Moncada planteó que las izquierdas latinoamericanas deben prepararse para enfrentar operaciones que, desde su perspectiva, buscan despojar a los pueblos de su derecho a elegir libremente a sus gobernantes. No basta, dijo, con denunciar el fraude una vez que ocurre sino construir una organización política y social capaz de responder a la injerencia desde antes de que se pongan en marcha los mecanismos de intervención.


La derecha perfecciona sus mecanismos
Para la excandidata, uno de los principales cambios en las estrategias de la derecha se encuentra en el terreno de la comunicación. Afirmó que sus adversarios mantienen un discurso favorable a las elecciones limpias y transparentes, mientras recurren a mecanismos que, desde su perspectiva, intervienen en la conciencia de los ciudadanos y condicionan su decisión política.

“La derecha reformuló su forma de ataque a la democracia. Ellos también no están dispuestos a salirse y dicen: ‘Hay que hacer elecciones y las elecciones tienen que ser limpias, transparentes’, y eso lo manejan en el discurso. Entonces, ¿cómo reformularon su ataque? Aquí es un elemento que yo lo considero importante: reformularon esa forma de ataque entrando en el proceso de conciencia y ejercicio de la libertad del pueblo por el imperio de las comunicaciones”, explicó.

Moncada señaló a las plataformas digitales como uno de los espacios donde se libra esa disputa. A su juicio, la difusión de mentiras y falsedades a través de las redes sociales permite influir en la percepción de la ciudadanía y debilitar su capacidad para tomar decisiones con información veraz.

“Y entonces ahí, ¿cómo es el dominio? Creo yo, lo están ejerciendo a través de lo que podría ser una adicción a las telecomunicaciones en las plataformas nuevas. El dominio lo están ejerciendo vía la mentira, vía la falsedad, pero a través de esa adicción del TikTok, de las redes”, sostuvo.

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Por ello, insistió en que la defensa de la democracia requiere una presencia permanente en los territorios y un trabajo directo con la población. Desde su perspectiva, las fuerzas políticas no pueden limitarse a competir cada cuatro años en las urnas, pues deben enfrentar también las condiciones que permiten que actores externos y grupos económicos intervengan en los procesos electorales.

“Toca organizar territorios, toca ir a los territorios y organizar a nuestra gente. No, no es un tema de elecciones solo, ¿verdad? No es un tema de urna y una papeleta y de someterse en cuatro años a un nuevo proceso electoral, porque ¿para qué? A un nuevo proceso electoral si puede tener, si va a tener injerencia, ya lo sabemos, si va a ser disparado de todos lados hasta tener los resultados que ellos mismos están proponiendo”, afirmó.

La excandidata señaló que los intereses económicos también participan en esa disputa por el poder. Consideró en ese sentido que el capital, la derecha y la codicia buscan imponer sus propios resultados y evitar que los proyectos políticos que cuestionan sus privilegios lleguen al Gobierno.

“¿Y quién propone esos resultados? Pues ustedes saben, y por las vivencias de México también lo propone el capital, lo propone la derecha, lo propone la ambición, la codicia”, añadió.

Desde esa perspectiva, Moncada sostuvo que la confrontación no se limita a partidos o candidatos, sino que enfrenta a quienes buscan conservar la concentración de la riqueza con quienes defienden una transformación social. Por eso, afirmó que la izquierda no está dispuesta a renunciar a las conquistas históricas que atribuye a las luchas de los pueblos.

“No estamos dispuestos a entregar lo que creemos que históricamente hemos construido por encima de los cuerpos, de los cadáveres, de la lucha de los pueblos, de la miseria y de la pobreza; no estamos dispuestos a entregar. Y no nos importa si la democracia, si los principios, o sea, nuestra escala de valores es esta. Y sobre esta escala de valores vamos a ser dueños de los gobiernos y vamos a ser dueños de los territorios y de las gentes y de sus economías y de sus recursos, y los pobres, ahí que siga, pues”, sostuvo.

Y resumió esa disputa como un conflicto entre una minoría que concentra el poder y la mayoría de la población: “Uno por ciento contra el 99 por ciento en el mundo entero. Eso es eso, o sea, la historia, pues, que se repite”.

La dirigente de izquierda advirtió que lo ocurrido en en el país centroamericano puede repetirse en México y otros países de América Latina

La dirigente de izquierda advirtió que lo ocurrido en en el país centroamericano puede repetirse en México y otros países de América Latina. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo
La respuesta: organización popular

Ante ese escenario, Moncada mencionó que las izquierdas latinoamericanas deben construir una respuesta conjunta. La experiencia hondureña, dijo, obliga a pensar cómo combatir la injerencia extranjera, enfrentar las operaciones de manipulación y comunicar a los ciudadanos lo que, desde su perspectiva, ocurre en sus países.

“Lo recibo aceptando la realidad de nuestros países, pero con la fuerza interna para cómo combatir nosotros la injerencia, cómo combatir la intromisión, cómo llegar a la conciencia de nuestros pueblos, cómo comunicarle a nuestros pueblos que están siendo hoy gobernados por estos presidentes que están de espaldas a nuestros propios pueblos y que están a favor de las oligarquías”, platicó.

La excandidata reconoció en la Presidenta Claudia Sheinbaum y en el pueblo mexicano referentes importantes para la izquierda hondureña, pero advirtió que la defensa de un proyecto político no puede depender únicamente de quién ocupa la Presidencia. La organización social debe mantenerse incluso cuando las fuerzas progresistas no controlan el Gobierno.

“Ahora nos queda México nada más, con el afecto, el cariño, el reconocimiento a Claudia, ¿verdad?, y al pueblo mexicano que tiene otras connotaciones históricas, pero entonces, ¿cómo hacemos llegar ese mensaje? Yo creo que ese es el desafío”, señaló.

Para Moncada, la tarea es articular a los movimientos populares y a las fuerzas de izquierda de la región para defender la soberanía y la libertad de los pueblos de elegir a sus gobernantes sin injerencias. El trabajo, insiste, debe continuar desde los espacios de organización que cada movimiento conserva, sin esperar a que llegue un nuevo proceso electoral.

“Unirnos entre las izquierdas, unirnos los pueblos, organizar los pueblos desde nuestros espacios de poder. No tenemos el Gobierno, pero desde nuestros espacios de poder popular organizarnos, unirnos y seguir construyendo el proyecto de vida en el que creemos”, concluyó.


 

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