Ticker

10/recent/ticker-posts

Ad Code

Los 19 personajes de 2026, izquierda y derecha, pocos con material presidenciable


sinembargo.mx

Los Periodistas presentan a 19 personajes a seguir en 2026: figuras de izquierda y derecha cuyo rumbo marcará la política nacional hacia las elecciones de 2027.

Alejandro Páez Varela y Álvaro Delgado Gómez

07/09/2026 - 12:05 am

Ciudad de México, 7 de septiembre (SinEmbargo).– Algunos personajes se subieron a un tobogán y están fuera, al menos por ahora. Otros tomaron nuevos bríos. La lista que hicimos para 2025 era post apocalíptica para la oposición y de fulgor para la 4T, porque derivaba de la elección 2024. La lista 2026 es distinta. Mujeres y hombres fueron sometidos a un año tenso y turbio, sobre todo por la intervención de Estados Unidos en política nacional; por la guerra de lodo desatada por Ricardo Salinas Pliego y el movimiento de ultraderecha que encabeza, y por una serie de eventos (el asesinato de Carlos Manzo, las acusaciones contra Rubén Rocha Moya o las detenciones de Ernesto Ruffo Appel y de Ángel Aguirre) que movieron las dinámicas del ajedrez que jugamos entre todos.

Álvaro Delgado y Alejandro Páez Varela lanzan su lista con los 19 personajes de 2026, izquierda y derecha. Hace un año nació este ejercicio. La intención es medir el desempeño de las personas públicas durante el año e imaginar que seguirán hasta el que viene. Los Periodistas han sumado a nuevos jugadores, algunos muy a la fuerza y varios demasiado locales. Y si hace un año no era una lista de presidenciales, ahora menos: es notable, dicen los autores de la lista, cómo se diluyeron los posibles precandidatos presidenciales.

La lista 2026 va más sobre individuos que vale la pena seguir porque sus decisiones y su destino impactarán en la política nacional, para bien o para mal; porque son parte de un plan mayor o porque sus posiciones les permiten visibilizarse. Algunos de los que salen de la lista 2025 podrían regresar. Entre los que se incorporan hay algunos para debut y despedida. Nunca se sabe. La política es un campo dinamitado que abre oportunidades y también las cierra, abruptamente.

Quiénes salen de la lista:

De la Madrid, Enrique

Había entrado muy forzado hace un año y se ha deslavado a pasos agigantados. Decidió aceptar un empleo de presentador en la televisora de Ricardo Salinas Pliego; seguramente allí estará entretenido durante un tiempo y quizás despierte, nadie sabe, después del letargo. Por ahora, queda fuera.

Fernández Noroña, Gerardo

El Senador de izquierda ha bajado el perfil. Para bien. Casi-casi sale solo de la lista. Algunos episodios del último año fueron terribles para él; y luego, sectores de la prensa más carroñera y hasta los peores políticos de nuestro tiempo (Lilly Téllez, Alejandro Moreno, etcétera) lo volvieron su tiro al blanco. Baja su exposición pública: repensar estrategias no le hacen mal.

Jiménez, María Teresa

Su momento cúspide fue el 1 de octubre de 2022, cuando asumió como Gobernadora de Aguascalientes, y desde entonces su figura política ha venido a menos, y menos. Ni como panista, ni como servidora pública. Como si ella misma quisiera bajar el perfil. Se ha perdido en una niebla. Este año desaparece de la lista y la posibilidad de que regrese se aleja.

Nahle, Rocío

La Gobernadora de Veracruz ha estado metida en su estado, y hace bien. Mucho por resolver allá. Le pasa lo que a Fernández Noroña: se volvió diana de los dardos amigos y de los enemigos de tiempo atrás. Este año no fue su año; veamos qué dice el que viene para esta mujer de izquierda que ha cruzado pantanos y manglares por décadas, no sin tropezarse.

Téllez, Lilly

Su llegada al lopezobradorismo era tan falsa como su independencia de Ricardo Salinas Pliego. Adquirió cierto protagonismo cuando aparentó justo eso: independencia. Luego se volvió el altavoz de su empleador de toda la vida y se disolvió entre los gritos propios y los del dueño de TV Azteca. Perdió fuelle y ha perdido más conforme se radicaliza en el extremismo de derecha. Sale de la lista.

Verástegui, Eduardo

Mucho humo. Ruido y cascarón. ¿Tuvo cierta importancia en algún momento? Sí, cuando se dijo interlocutor del trumpismo. Le duró poco el gusto. Tocó puertas y nadie le abrió. Pensaba que la política en México se resume en invocar a la Virgen de Guadalupe. Se equivocó. Le quedan las camisetas con su rostro para regalar a los ilusos.

***


1. Alcalde, Luisa María

La abogada Luisa María Alcalde Luján (Ciudad de México, 1987) representa el recambio generacional en la izquierda. Se inició con Andrés Manuel López Obrador y tocó el firmamento: Secretaria del Trabajo, luego Secretaria de Gobernación. Con la segunda Presidencia de la izquierda al hilo, después del triunfo de Claudia Sheinbaum, Alcalde se volvió candidata natural a dirigir Morena. En nuestra lista de 2025 advertimos que era un puesto que conllevaba riesgos porque el partido había crecido tanto que cualquier nueva conquista en territorio estaría más cuesta arriba. Su desempeño no satisfizo del todo y el 22 de abril de este año atendió la instrucción de la Presidenta y salió para darle espacio a Ariadna Montiel, estrella en ascenso. “Con profundo orgullo y agradecimiento, acepto la honrosa encomienda […] para integrarme a su equipo”, dijo, aunque antes había pedido “un ratito” para decidir. No había nada qué decidir. Sheinbaum tenía otros planes. Se incorporó como Consejera Jurídica de la Presidencia, con espacio para visibilizarse. Luisa es víctima permanente de campañas de odio y, como cualquier político, ha sufrido resbalones. La política es así. “Aquí no estamos por los cargos, estamos por encargos”, dijo ella al despedirse de Morena y allí está la llave que abre puertas en el lopezobradorismo. Otra frase de la sabiduría popular también le acomoda: despacio que llevo prisa. Luisa María repite en la lista de personajes a seguir y sí, sí tiene material presidenciable.



2. Álvarez Máynez, Jorge

Ha sido candidato del Partido de la Revolución Democrática (PRD); del partido de Elba Esther Gordillo, Nueva Alianza (Panal); del Revolucionario Institucional (PRI) y del Verde Ecologista (PVEM). En 2024 fue candidato presidencial y ahora es dirigente nacional del partido Movimiento Ciudadano (MC) aunque, como es sabido, el verdadero mandamás en esa fuerza de centro-derecha es Dante Delgado Renauro. Jorge Álvarez Máynez (Zacatecas, 1985) aparece por primera vez en esta lista no porque tenga algún logro personal sino porque, de cara a la elección federal intermedia de 2027, alguna influencia alcanzará con un financiamiento de 969 millones 301 mil pesos del Instituto Nacional Electoral (INE). “Máynez”, como se llama a sí mismo, tiene varios episodios polémicos (algunos involucran su afición por el alcohol) que suele evaporar de las redes sociales con dinero, con ayuda de agencias como Badabún. No vale la pena enumerarlos. Desde que asumió la dirigencia nacional de MC ha sido visto más en fiestas o conciertos que generando debate o recorriendo los territorios que su partido dice gobernar. No suele dar entrevistas y de cuando en cuando reaparece con algún mensaje tibio en redes sociales. Su carrera es incierta, su destino no está claro, como nunca ha quedado claro qué es lo que realmente piensa y defiende alguien que ha sido propuesto candidato por casi todos los partidos políticos mexicanos.



3. Anaya, Ricardo

Al frente de la raquítica bancada panista en el Senado, con apenas 21 de 128 integrantes, Ricardo Anaya Cortés (Edomex, 1979) ha tenido un desempeño más bien gris en la actual Legislatura. Su histriónica personalidad ha sido opacada hasta por Lilly Téllez, la más estridente de la bancada. Y si su proyecto era catapultarse como Senador para ser otra vez candidato presidencial en 2030, como lo fue en 2018, ese objetivo no se vislumbra viable. Ni en Querétaro tiene, por sí solo, mayor influencia. Anaya Cortés es, sin embargo, una de las principales figuras del PAN, al lado de su presidente, Jorge Romero Herrera, ante una burocracia partidaria y gubernamental venida a menos con sólo cuatro gubernaturas. La reactivación de Vicente Fox, como figura principal para salir en defensa de Ernesto Ruffo Appel, preso por huachicol fiscal, sólo exhibe la anemia política de este partido histórico, que el propio Anaya, como su presidente y su candidato, contribuyó a demoler. A sus 47 años de edad, a Anaya le quedan aún cuatro años en el Senado para articular fuerzas y relanzar su propia carrera política. Si no es la candidatura presidencial, su futuro está sólo entre ser, otra vez, Diputado federal en 2030 y de ahí catapultarse, ahora sí, al gobierno de Queretaro. El PAN y él no dan para más. Pero es lo que hay. Por eso está en la lista de este año.



4. Brugada, Clara

Ha representado durante muchos años a la izquierda de a pie, al movimiento desde abajo. Pero ahora consolida, con Claudia Sheinbaum en la Presidencia, lo que significa realmente la recuperación del Estado de Bienestar. Los programas insignia de Clara Brugada (Ciudad de México, 1963) van directamente a poblaciones vulnerables que PRI y PAN abandonaron durante décadas. Su subsidio a personas de 57 a 59 años; Mercomuna (vales de apoyo alimentario); pensiones para hombres de 60 a 64 años; las Utopías o la Red de servicios públicos e infraestructura para mujeres son exactamente lo opuesto a lo que la derecha mexicana, que es antiderechos, quiere y acepta. Y no es una locura afirmar que si esta política mexicana tiene futuro, justamente se encuentra allí, en que esos programas funcionen y se queden, sin poner en riesgo el equilibrio fiscal, la inversión en infraestructura física y el gasto corriente. Como dijimos en la lista 2025, Cuauhtémoc Cárdenas, Rosario Robles, López Obrador, Marcelo Ebrard, Miguel Ángel Mancera y por supuesto Sheinbaum fueron jefas/jefes de Gobierno y aspiraron en su momento a la Presidencia. Clara Brugada tiene el cargo y es, de entrada, precandidata. Sólo el cumplimiento de su encargo, que impacta sobre la vida de millones de personas, definirá el tamaño de sus ambiciones. Ha resistido hasta ahora las presiones de los partidos y las campañas en redes para desacreditarla. Su gran prueba vendrá en la intermedia federal de 2027 pero, por lo pronto, en este 2026 repite en la lista que elaboran Los Periodistas.



5. Buenrostro, Raquel

Cuando Andrés Manuel López Obrador le encargó la Oficialía Mayor de la SHCP y luego el Servicio de Administración Tributaria (SAT), Raquel Buenrostro Sánchez (Ciudad de México, 1970) cobró fama de mujer inflexible para cuidar el dinero público y ahora al frente de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, donde Claudia Sheinbaum la colocó, su encomienda es traer a mecate corto a los corruptos del gobierno y del sector privado. Buenrostro Sánchez no es vista ni ella misma deja ver intenciones futuristas, pero es una personalidad prominente en la política nacional por la dimensión que tiene su encargo de prevenir y sancionar las históricas corruptelas en el gobierno federal y las que se tejen con los privados. Más que su reputación de mujer ruda en sus anteriores cargos, la lógica de su actual posición es que es de fiar. En un entorno donde las lealtades son frágiles y afloran las tentaciones del dinero, con corruptos y corruptores a todo nivel, la confianza es un bien escaso y la Secretaria Buenrostro conoce bien todos esos resortes en sus 27 años de servicio público, aun antes de haber sido colaboradora de López Obrador en el gobierno de la Ciudad de México y luego en el de Enrique Peña Nieto, donde trabajó en la Secretaría de Turismo y en Petróleos Mexicanos. Si ya no se van a sancionar los delitos de corrupción de los gobiernos del PRIAN, que ha sido una definición de la Cuarta Transformación, el solo hecho de sacar a los corruptos y mantener a raya a los que aún permanecen, con sus complicidades con los privados, es un enorme avance. El reto es evitar también que los nuevos se acomoden a las redes de corrupción que existen o que creen unas nuevas. De ese tamaño es la responsabilidad de Buenrostro, otras de las mujeres con cargos prominentes que acompañan a la Presidenta Sheinbaum.



6. Campos, Maru

La Mansión Dorada de María Eugenia Campos Galván (lea aquí la investigación de SinEmbargo) describe a la Gobernadora de Acción Nacional (PAN) a cuerpo completo: proveedores de gobierno que se benefician con contratos (algunos de ellos con nexos familiares) e ingresos injustificables que abultan su patrimonio. Pero no es la primera vez que se señala a Maru Campos (Chihuahua, 1975) de corrupción. Antes, de acuerdo con procesos judiciales, fue beneficiaria de una nómina ilícita que operaba el corrupto y corruptor exgobernador chihuahuense César Duarte. Maru deja la gubernatura en 2027 y sí, tiene mucho futuro. Uno de ellos es la cárcel. Otro, más distante, es la candidatura presidencial del PAN que la salve de la cárcel, como en su tiempo salvó a Ricardo Anaya. El último escándalo de la Gobernadora, cuando agentes de la CIA entraron con autorización de su gobierno para realizar en territorio nacional actividades todavía no claras, marca otro derrotero: podría ser acusada por el delito de Traición a la Patria. Futuro tiene, pues. No el que ella quisiera, claro, pero lo que suceda a partir de los escándalos que la rodean da para que los ciudadanos estén atentos y para que ella ingrese a nuestra lista de personajes 2026 a seguir. No tiene material presidenciable, pero su destino provoca, al menos, morbo. Se trata de un cuadro panista relevante y no sólo porque los chihuahuenses le han confiado cargos de elección popular, sino porque el PAN ha perdido figuras y no ha creado nuevas en estas últimas décadas. Es allí, en ese reino de ciegos, donde un tuerto toma notoriedad. Parece que es el caso de Campos.



7. Córdova, Lorenzo

Lorenzo Córdova Vianello (Ciudad de México, 1972) formalizó, por fin, lo obvio: Su adhesión a un partido político que, al lado de Claudio X. González, él mismo contribuyó a crear con su activismo desde que presidía el Instituto Nacional Electoral (INE) y que encabeza formalmente el experredista Guadalupe Acosta Naranjo. A diferencia de numerosos exfuncionarios del INE, que ocupan prominentes posiciones en el partido que pretendió llamarse Somos México, Córdova es sólo integrante del Consejo Consultivo, un truco para encubrir la militancia y la pertenencia real a este proyecto que nació cometiendo numerosas trampas y que es, por la biografía de sus dirigentes, un nuevo rostro del PRIAN. Miembro de la casta dorada de la UNAM, con una plaza de investigador que retomó violando las propias reglas de la institución, Córdova hace política desde las aulas universitarias, los medios de comunicación y su partido político, que lo tiene como prospecto para la candidatura presidencial en 2030, si es que no naufraga el engendro en su primera incursión electoral en 2027. Así como el partido de Claudio X. González y Ricardo Salinas Pliego quiere ser la renovación del PRIAN para combatir a la Cuarta Transformación, Córdova es el rostro renovado del grupo de Rolando Cordera, Héctor Aguilar Camin y José Woldenberg que Carlos Salinas de Gortari cooptó en los noventas para convertirlos en los padres fundadores de la democracia que los enriqueció y que, en 2018, se les acabó la fiesta.



8. Durazo, Alfonso

¿A qué puede aspirar un exsecretario de Estado y exgobernador que trabajó con cuatro presidentes de la República de tres partidos políticos distintos? Como mínimo, a seguir activo en la política y como máximo, a dirigir la Nación. Es el caso de Alfonso Durazo Montaño (Bavispe, 1954), quien al terminar el gobierno de Sonora, en 2027, difícilmente pasará a retiro. Con prominentes posiciones en los gobiernos de Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo, Vicente Fox y Andrés Manuel Lopez Obrador, Durazo es una de las figuras importantes de la Cuarta Transformación. Es presidente del Consejo Nacional de Morena, el órgano que estatutariamente representa la segunda autoridad de ese partido, por debajo del Congreso Nacional, pero por encima del Comité Ejecutivo Nacional. Y por la opinión que públicamente ha expresado la Presidenta Claudia Sheinbaum sobre su trabajo como Gobernador, es muy probable que de Sonora se incorpore al gabinete o que siga en tareas de conducción de Morena hacia la elección del 2030, un proceso que se anticipa más convulso que el de la sucesión de López Obrador. Pero el futuro de Durazo Montaño depende de procesar adecuadamente su propia sucesión en Sonora con el triunfo de Morena, uno de cuyos rivales por el partido Movimiento Ciudadano que se perfilan es Luis Donaldo Colosio Riojas, el hijo de quien fue su jefe en el PRI. La maniobra, de quien sea, es perversa.



9. Ebrard, Marcelo

En 2025 dijimos que Marcelo Ebrard Casaubón (Ciudad de México, 1959) era un funcionario eficiente, como pocos a su nivel. Resaltamos su rol como Canciller por construir una buena relación con la administración Trump, que le abrió puertas como titular de Economía. Y eso se confirmó, con creces. México tiene hoy, gracias a sus oficios y al indiscutible rol que ha jugado la Presidenta Claudia Sheinbaum, uno de los mejores tratos comerciales del mundo con Estados Unidos. Y vaya que ha requerido de buenos oficios porque nuestro poderoso vecino del norte tiene hoy uno de los gobiernos más impredecibles e inestables de su historia. Sin embargo, Ebrard ha logrado construir grandes vínculos, oportunos, como el que tiene con Howard Lutnick, el multimillonario estadounidense que es Secretario de Comercio de Donald Trump. Ebrard nunca se traiciona: es eficiente. Y quien lo ponga en duda tendrá otras motivaciones. Sí hay que decir, siempre, que sometido al estrés de la sucesión (en 2030 será su tercer intento) puede dar virajes. Así lo dijimos, textual, en la lista 2025. Desde 2024 se sabe que buscará la Presidencia en 2030 porque lo dijo. Esa honestidad se agradece. Sus ambiciones vienen de tiempo atrás y ha sido abierto en ello. Ahora hay que ver –falta tiempo– si las condiciones y la suerte juegan a su favor, porque factores externos suelen operar a favor y en contra de lo que parece un destino manifiesto. De que tiene material presidenciable, lo tiene. Y además se ha preparado. Muchos creen que ha madurado en estos años y que llegará como una versión mejorada de sí mismo en 2030. Veremos, porque la carrera presidencial se antoja competitiva, concentrada en pocas pero muy poderosas apuestas de grupo e individuales.



10. García Harfuch, Omar

El Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana federal pagó en 2024 por su padre y por su abuelo, dijimos en 2025: la candidatura que ganó en el método de Morena para decidir una interna fue anulada en el escritorio para dársela a Clara Brugada. Fue un golpe para él y para sus seguidoras y seguidores. Pero obtuvo una Senaduría y luego el puesto federal con el que brillaría aún más. Si Omar García Harfuch (Cuernavaca, 1982) quisiera apostar en 2030 por otro cargo de elección popular, el que sea, ¿volverán a frenarlo? Es un dilema que revolotea en la izquierda y el asunto es que aparece puntero en cuanta encuesta le pongan aunque sea hijo de Javier García Paniagua y nieto de Marcelino García Barragán, dos políticos y policías represores. La otra pregunta obligada es si un hijo debe pagar por los pecados de sus padres, de sus abuelos o de ambos, porque “Harfuch”, como es más conocido, ha logrado ganarse su lugar como servidor público. Controló la violencia en la Ciudad de México y con la estrategia de la Presidenta Claudia Sheinbaum, junto con soldados, marinos y guardias nacionales se cuelga él y se cuelgan todos la medalla de haber bajado el homicidio doloso 51 por ciento. Lo han querido relacionar con criminales, con la tragedia de los 43 normalistas desaparecidos y hasta con Genaro García Luna y es día que no hay evidencia que lo sostenga. Queda aquella imagen del 26 de junio de 2020, cuando un comando del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) intentó asesinarlo y salvó la vida. Servía al país cuando lo emboscaron. La izquierda tendrá que razonar que García Harfuch es parte de la historia de éxito que se escribe; cortarle las alas otra vez tendrá efectos no deseados. Estaba en esta lista hace un año y sigue aquí: difícilmente podrían sacarlo.



11. García Sepúlveda, Samuel

El Gobernador Samuel García Sepúlveda (Monterrey, 1987) es la figura más encumbrada en México de la política tiktoquera que triunfó en un estado, Nuevo León; que ya experimentó con el extravagante “independiente” Jaime Rodríguez Calderón “El Bronco” y que el partido Movimiento Ciudadano planea mantener la misma línea con Mariana Rodríguez Cantú, la esposa “influencer” del primero. El proyecto de Samuel García, quien no ha sido reconvenido por Dante Delgado, es nítido: Al enviar a Sonora a Luis Donaldo Colosio Riojas, quien es Senador por Nuevo León, allana el camino a su esposa para que sea la candidata a la gubernatura y él se proyecta para la presidencial de MC en 2030. No hay nadie en el partido de Dante Delgado que le haga sombra a García Sepúlveda, un personaje envuelto siempre en escándalos de dinero para, entre otros propósitos, promocionarse profusamente en las redes sociales, como durante el Mundial. Esta inclinación la también tiene su esposa, pese a lo cual fracasó como candidata a presidencia municipal de Monterrey, en 2024, ante el prianista Adrián de la Garza, quien también buscará la gubernatura. De la Garza y quien postule Morena serán los rivales del dúo tinktoquero Mariana-Samuel en la elección de 2027, que han invertido millones en Eu Zen Consultores, La Covacha e Indatcom, las empresas que nacieron en Jalisco bajo el patrocinio del exgobernador emecista Enrique Alfaro, en 2011, y que se venden como “la maquinaria político-electoral más efectiva de México”.



12. Godoy, Ernestina

Con una biografía asociada a las luchas de izquierda por la democratización del país desde que era estudiante de leyes en la UNAM, en los setenta, Ernestina Godoy Ramos (Ciudad de México, 1954) es la primera mujer Fiscal General de la República que desde que asumió el cargo, en noviembre de 2025, marcó un contraste con su antecesor, Alejandro Gertz Manero. En esta época de mujeres, ocupa una responsabilidad estratégica como Fiscal autónoma, al lado de la Presidenta Claudia Sheinbaum y la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en investigaciones contra la corrupción y la impunidad que ella misma se ha encargado de comunicar a la sociedad. Godoy Ramos relevó a Gertz Manero en una FGR entumida, sometida a los vicios e inercias de la extinta Procuraduría, con la misión de cumplir con la promesa de la Cuarta Transformación de combatir la corrupción, la impunidad y los abusos de poder, en el contexto de las acusaciones desde la oposición y del gobierno de Estados Unidos de supuestos vínculos con el narcotráfico de figuras y gobiernos de Morena, entre ellos el Gobernador con licencia Rubén Rocha Moya. Las investigaciones sobre el huiachicol fiscal a Ernesto Ruffo Appel; sobre el caso Ayotzinapa de Ángel Aguirre Rivero, quien era Gobernador perredista cuando sucedió la desaparición de los 43 normalistas, y sobre los 10 acusados por Estados Unidos, por presuntamente trabajar para el Cártel de Sinaloa, son clave para la consolidación de ella como Fiscal y la credibilidad de la propia institución. Como abogada de izquierda, vinculada desde hace décadas con la Presidenta Sheinbaum, de quien fue Consejera Jurídica, y con Andrés Manuel Lopez Obrador, de quien fue abogada en su gobierno y en el desafuero de 2005, la Fiscal Godoy tiene a su favor un respaldo institucional, jurídico y político para no fallar en uno de los pendientes de la 4T que, con ella al frente de la FGR, cumplirá en 2028 la primera década en el ejercicio del poder en México.



13. Hernández, Citlalli

Citlalli Hernández Mora (Ciudad de México, 1990) es, a sus 36 años de edad, un cuadro político ciento por ciento de Morena. Y en sus manos está, en buena medida, el destino de la Cuarta Transformación en el mediano plazo. Con una década de militancia, su ascenso ha sido vertiginoso: Fundadora y militante de base en Iztacalco, en 2014, fue Diputada al año siguiente de la última Asamblea Legislativa de la Ciudad de México y, en 2018, llegó al Senado para, de manera simultánea, hacer trabajo partidista como secretaria general del comité nacional con Mario Delgado. Fue la primera Secretaria de las Mujeres, designada por la Presidenta Claudia Sheinbaum, cargo que dejó al cabo de 15 meses para retomar la actividad partidaria en Morena como presidenta de la Comisión Nacional de Elecciones, en abril de 2026, en momentos en que la alianza con el PT y el PVEM crujía en medio de los pleitos entre Luisa Alcalde y Andrés López Beltrán. Junto a Ariadna Montiel, quien también dejó la Secretaría de Bienestar, Hernández Mora conduce la estratégica elección de medio mandato de Sheinbaum, a cuyo proceso de definición de candidaturas a 17 gubernaturas y 500 diputados federales, así como de legislaturas locales y presidencias municipales, seguirá una contienda constitucional que también es clave para la sucesión de 2030, ya con el desgaste entonces de 12 años de gobiernos de la 4T. Comunicóloga de formación, activista por los derechos humanos y política que debate en todos los niveles con sus detractores, Citlali Hernández ha sido blanco de una de las más viles campañas contra una figura de la izquierda, en particular la encabezada por Ricardo Salinas Pliego. No pasará mucho tiempo para saber en dónde colocarán los mexicanos a ella y a él.



14. Montiel, Ariadna

“Lo que no vamos a permitir es que nos representen personas que tengan vínculos inconfesables […], con cuentas pendientes, un pasado cuestionable o hechos que le impidan ser parte de esta transformación. […] Reiteramos que quien gane la encuesta y tenga malos antecedentes, no será candidato”, dijo Ariadna Montiel Reyes (Ciudad de México,1974) el 30 de agosto de este año. Era un reclamo y una advertencia. Su llegada a Morena para sustituir a Luisa María Alcalde venía con ese mensaje, pero verbalizado le dio más sentido: depurar. Ariadna Montiel nació políticamente en la izquierda y su carrera es más larga como oposición (antes de 2018) que dentro de un Gobierno. Eso da una perspectiva distinta. Sabe lo que la izquierda ha batallado para llegar, y lo que significaría perder por quienes usan el proyecto para ambiciones personales. En 2025 contamos cómo su vida dio un vuelco cuando el Presidente electo Andrés Manuel López Obrador la subió a la Subsecretaría de Bienestar y en 2022 quedó como Secretaria. Luego, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo la ratificó en ese puesto y posteriormente la mandó a Morena. Dos encargos muy importantes. Ariadna viene de operar la más poderosa estructura del gobierno de la Cuarta Transformación en Bienestar, a dirigir la estructura partidista más poderosa de México: Morena. Y ahora, de cara a la intermedia de 2027, tiene el encargo de desintoxicar a la izquierda de personajes “con vínculos inconfesables”  y “con cuentas pendientes”, que son muchos. Tremendo encargo. Ariadna Montiel tiene madera presidenciable como pocas/pocos dentro de la 4T. Veamos cómo sale del fabuloso reto de dirigir Morena en medio de una tormenta.



15. Moreno Cárdenas, Alejandro

En un país que aborrece a los vendepatrias, no parece buena idea ganar adeptos arrodillándose a Estados Unidos para implorarle que intervenga en México. Pero esa es la apuesta de Alejandro Moreno Cárdenas (Campeche, 1975) como presidente del PRI. Ha visitado más Washington y Nueva York que Guerrero y Oaxaca. Peor idea es, además, pedir la intervención del gobierno de Donald Trump para defenderse de las investigaciones sobre corrupción que existen en Campeche de sus colaboradores y de él mismo como Gobernador. La solicitud para despojarlo de su fuero como Senador enfrenta, otra vez, ante la disyuntiva de proceder o que vuelvan a ganar él y sus aliados en la Cuarta Transformación. Con esta estrategia, pedir la injerencia extranjera para buscar impunidad para sí mismo, “Alito” Moreno Cárdenas dirige a su partido hacia las elecciones de 2027 y, de sobrevivir, será también su candidato presidencial, otra vía de escape de la justicia. Lo único seguro es que él tiene escriturada aún la presidencia del PRI. Y en una de esas, el PAN vuelve a salvar a “Alito” Moreno Cárdenas con otra coalición como en 2021 y 2024, así sea a nivel de los estados. Con todo su entreguismo y uso hasta de la violencia física, ha sido más audaz que Jorge Romero Herrera, el anodino dirigente panista que nada le sale bien.



16. Quiroz, Grecia

No, no contiene material presidenciable. Tampoco la vemos como Gobernadora de Michoacán o lo que sea: Grecia Itzel Quiroz García (Uruapan, 1990) aparece por primera vez en esta lista porque es mediática y muchos en la sociedad civil, en los partidos y en los gobiernos estarán atentas/atentos de su derrotero. Ella ha decidido entregar el patrimonio político que su esposo construyó, el Movimiento del Sombrero, a Dante Delgado y a su partido, Movimiento Ciudadano. No todos lo ven bien. De hecho, muchos de los que veían en ella capital político aprovechable la han venido soltando de la mano después de que apareció con Jorge Álvarez, dirigente nacional de MC. El partido de Claudio X. González, que antes de llamaba Somos México, la cortejaba y ya no. Lo mismo el PAN y el PRI. Es el pasado. En el presente, la viuda de Carlos Manzo ha decidido ir por una gubernatura, jugando con una fórmula peligrosa: con el recuerdo de su esposo por delante. Ricardo Salinas Pliego y otros de su movimiento de ultraderecha ya usaron a Manzo durante las falsas movilizaciones de la llamada “Generación Z” y no tuvieron mucho éxito; Alejandro Moreno, “Alito”, repartió sombreros con manchas simuladas de sangre y, bueno, no pudo lavar con sangre ajena su propio desprestigio. Además, las investigaciones están en proceso y ella no sabe hacia dónde apuntará el brazo de la justicia. Es una variable que ella no controla. Hasta ahora sabemos que los criminales se sintieron ofendidos y mataron a Carlos Manzo pero otras líneas apuntan a un complot de oficina.



17. Rodríguez, Rosa Icela

Periodista, servidora pública, hija del esfuerzo. Estudió en la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y trabajó en La Afición, El Universal y La Jornada. A Rosa Icela Rodríguez Velázquez (Xilitla, 1959) le pueden contar pocas cosas que no conozca de primera mano. Es “la número 2”, la Secretaria de Gobernación de un gobierno de mujeres. Lleva lo mismo tareas de seguridad que de atención ciudadana. Mueve los grandes temas con discreción y sin pensar en lo que siga en su carrera. Hay nobleza en esto último. Son pocos los que, ocupando el Palacio de Cobián, no se sientan príncipes o princesas y quieran construir un proyecto paralelo. No es su caso. Fue Secretaria de Seguridad de Andrés Manuel López Obrador. Fue precandidata a la Jefatura de Gobierno de la capital mexicana y se zafó para mantenerse, junto con un puñado de leales, hasta el último día junto al primer Presidente de izquierda desde Lázaro Cárdenas del Río. ¿San Luis Potosí? Ya vimos que no. ¿La Ciudad de México? No parece que le mueva. Es precandidata a la Presidencia de México pero es casi seguro que, puesta a escoger, preferirá mantenerse en las tareas que le ha asignado la Presidenta Claudia Sheinbaum. Ya lo hizo antes. Quienes la conocen dicen que le da lo mismo dejar Gobernación que seguir allí; brincar a otras tareas que mantenerse en las que la ocupan, y no es por otra razón que por lealtad al proyecto de izquierda con el que está casada. Nadie la incluya, pero nunca la descarten. Es una mano suave que mece varias cunas: Rosa Icela, como pocas periodistas en la historia de México, escribirá su propia historia. Y será para la portada.



18. Romero Herrera, Jorge

Jorge Romero Herrera (Ciudad de México, 1979) llevará de por vida el estigma de haber hundido al PAN, la primera fuerza de oposición, en la única elección de su presidencia hasta ahora: En Coahuila este partido sólo recibió el 2.29 por ciento de los votos y, con la pérdida del registro, ya no recibirá dinero público, en un estado donde hace poco disputaba la gubernatura al PRI. Pero no es menos estruendoso su fracaso en la vida interna del PAN que comenzó a presidir en noviembre de 2024: el “relanzamiento” de su partido, en octubre de 2025, supuso la renovación de su identidad gráfica, de su lema “Patria, familia y libertad”, de una campaña de afiliación para incrementar su militancia y de la promesa de abrir las candidaturas a la sociedad. En 10 meses de afiliación, que inició en octubre de 2025, el PAN sólo logró aumentar el número de sus militantes en 2.5 por ciento: pasó de tener 318 mil 799 a 326 mil 936. El aumento fue de sólo 8 mil 137 militantes. Con una definición ideológica hacia la ultraderecha, Romero tampoco ha logrado entusiasmar con la promesa de abrir a su partido a la sociedad y, de hecho, un prominente miembro del CEN, Renán Barrera, renunció en protesta porque el dirigente “cedió a intereses mezquinos” y “el discurso de candidatos ciudadanos a las candidaturas es un eslogan”. A lo más que ha llegado Romero, jefe del Cártel Inmobiliario de la Ciudad de México, es a copiar a Morena la figura de sus futuros candidatos a gobernadores: Si el partido en el gobierno los llama Coordinadores en Defensa de Defensa de la Transformación, el PAN los denomina Coordinadores para la Defensa de la Patria, la Familia y la Libertad. Puro humo.



19. Salinas Pliego, Ricardo

Pese al derrumbe de su fortuna por decisiones propias, que sólo ha intensificado su virulencia política, Ricardo Salinas Pliego (Ciudad de México, 1955) sigue siendo la principal figura de la oposición, que lo ve como una oportunidad para retomar el poder y que él todavía vacila en buscar la Presidencia de México. Pero el cálculo de Salinas Pliego de poder imitar a Javier Milei en Argentina, Nayib Bukele en El Salvador y Donald Trump en Estados Unidos, como otros ultraderechistas que se hacen llamar “libertarios”, ha recibido un golpazo con la captura del consultor argentino Fernando Cerimedo, socio en La Derecha Diario del español Javier Negre, a quien trajo a México para dar “la batalla cultural” contra la izquierda. Los delitos de intento de feminicidio contra su expareja embarazada, de enriquecimiento ilícito y hasta de narcotráfico que enfrenta en Bolivia el amigo de Negre exhiben que la ultraderecha, además de mentirosa, es criminal. Y con estos personajes Salinas Pliego planeaba —quizá aún lo haga— catapultarse políticamente. Mal le había ido al magnate de la televisión también después de que quiso capitalizar el asesinato de Carlos Manzo, en noviembre de 2025, y auspició las movilizaciones de la Generación Z, que terminaron en un fiasco, pero además vio frustrado su anhelo de catapultarse con el Mundial de Futbol con la devastadora frase de la “Perrita de Trump” que le endilgó una voz anónima cuando llegó al Estadio Azteca para el juego inaugural de México. Y mientras tanto debe seguir pagando la deuda que arrastraba desde 2008 y que, después de un abono de 10 mil millones de pesos, sigue liquidando 18 pagos mensuales de mil 200 millones cada uno, que liquidará hasta septiembre de 2027.


 

Uso cookies para darte un mejor servicio.
Mi sitio web utiliza cookies para mejorar tu experiencia. Acepto Leer más